El amante llama a la puerta de su amada...
-¿Quién es? Pregunta la amada desde dentro.
-Soy yo!! dijo el amante.
-Entonces marchate. En esta casa no cabemos tú y yo.
El rechazado amante se fue al desierto, donde estuvo meditando durante meses, considerando las palabras de la amada.
Por fin regreso y volvi a llamar a la puerta.
-¿Quién es?
-¡Soy tú!
...y la puerta se abrió inmediatamente*****
***Dejan caer el libro, porque ya saben
que son las personas del libro.
(Lo serán de otro, el máximo,
pero eso qué puede importarles.)
Ahora son Paolo y Francesca,
no dos amigos que comparten
el sabor de una fábula.
Se miran con incrédula maravilla.
Las manos no se tocan.
Han descubierto el único tesoro;
han encontrado al otro.
No traicionan a Malatesta,
porque la traición requiere un tercero
y sólo existen ellos dos en el mundo.
Son Paolo y Francesca
y también la reina y su amante
y todos los amantes que han sido
desde aquel Adán y su Eva
en el pasto del Paraíso.
Un libro, un sueño les revela
que son formas de un sueño que fue soñado
en tierras de Bretaña.
Otro libro hará que los hombres,
sueños también, los sueñen.***